lunes, 4 de septiembre de 2017

La Conciencia de enfermedad en los Trastornos de la Conducta Alimentaria, ¿Estoy realmente enferma?

Escrito por: Terapeuta Raul Romero Díaz 

Uno de los objetivos centrales en el tratamiento de las pacientes que presentan un Trastorno de la Conducta Alimentaria, se refiere al trabajo dirigido a lo que se conoce como conciencia de enfermedad, esto significa corroborar si la paciente, tiene la convicción de que padece una enfermedad llamada anorexia o bulimia o algún otro padecimiento correspondiente a un TCA, esta idea parecería un tanto absurda, si nos preguntamos, ¿cómo es posible que una paciente que se encuentra iniciando un tratamiento, no esté plenamente convencida de que presenta un padecimiento?, pero en la práctica clínica se observa con alta frecuencia, que las pacientes no aceptan que muchas de las ideas obsesivas y conductas inadecuadas que forman parte de su vida diaria, hablan de la presencia de un TCA. 


Son varios los factores que pueden estar influyendo en la negación de la enfermedad, uno de estos es que a la familia, principalmente a los padres, también les es muy difícil aceptar que su hija esta enferma y en su intento por entender lo que pasa, construyen algunas suposiciones para explicar la problemática, ideas como las siguientes: “son caprichos de la hija adolescente o lo hace por llamar la atención y con el tiempo seguramente esta problemática desaparecerá”, otro factor importante a considerar, es explorar que tan informados están la paciente y su familia acerca de este tipo de padecimientos, sin embargo esto de ninguna manera pretende insinuar que el tener o no información determina la conciencia de enfermedad. 


Debido a esta baja o nula conciencia de enfermedad, el psicoterapeuta se encuentra con una paciente que no acepta que efectivamente presenta un TCA y el mantener esta creencia, la lleva a pensar que en el momento que ella decida podrá controlar y cambiar todas las conductas y síntomas relacionados con la enfermedad por sí misma, sin ayuda de nadie, como consecuencia de estas premisas no será necesario estar en un tratamiento para aliviar un desorden de los alimentos. 


Por todas estas razones, una parte del trabajo psicoterapéutico deberá enfocarse en identificar ¿cuáles son las causas que impiden que las pacientes no puedan ver lo que es evidente?, ¿cuáles son las razones que las llevan a mantenerse en la situación de enfermedad?, por otro lado será importante también brindar información referente a los graves riegos de salud relacionados con este tipo de padecimientos, otro aspecto relevante, es hacerles ver a las pacientes, que existen posibilidades de recuperarse de la enfermedad, siempre y cuando reciban atención especializada y  se comprometan genuinamente con su tratamiento. 


Esta información, es indispensable hacerla extensiva a los padres, con la propósito de irlos sensibilizando en relación a la innegable presencia de la enfermedad y ante los riesgos de salud en que se encuentra su hija, favoreciendo de esta manera la conciencia de enfermedad y por lo tanto la necesidad de recibir un tratamiento médico. 


El que las pacientes se mantengan en la inconciencia de enfermedad, por obvias razones resulta un factor desafortunado en el curso de su tratamiento, se presentarán a las terapias y demás actividades, sin convicción y sin el nivel de compromiso indispensable para tratar una enfermedad tan grave. Si durante el proceso las pacientes permanecen con una baja o nula conciencia de enfermedad, incidirá directamente en la falta de motivación para el cambio y en una pobre adherencia al tratamiento y como consecuencia con un pronóstico desafortunado.


Si tu crees estar lista para recibir ayuda, hazlo con la conciencia de enfermedad adecuada para iniciar tu proceso de recuperación y escribenos a info@anorexiabulimia.com.mx o bien, llámanos al 5273-6092.  


















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